Memoria descriptiva

La construcción de este conjunto de viviendas en altura, se desarrolló a partir del estudio de lotes de 8,66 de ancho que se encuentran a mitad de manzana en zonas residenciales de densidad media, en el barrio de Núñez, Ciudad de Buenos Aires.
La problemática a resolver en este caso fue la definición de una arquitectura basada en un nuevo modo de habitar dentro de la ciudad.
El nuevo modo de vida buscado por muchos porteños está definido según nuevas convenciones acerca del bienestar, con verdades que antes podían verse como contradictorias y que hoy conviven sin inconvenientes, como por ejemplo: el confort tecnológico, la comunicación, la conciencia ecológica, la cercanía a centros de esparcimiento verde, la proximidad a centros comerciales urbanos, la relación con centros culturales y de enseñanza y la búsqueda de pertenencia a grupos barriales más
definidos (antes, eran los vecinos de la cuadra, cuando las veredas eran un lugar donde relacionarse. Este espacio fue perdiendo su ámbito por diferentes motivos como la seguridad, el ritmo y el ruido que vivimos en la ciudad. Hoy, han reemplazado esta forma de interacción las relaciones con los vecinos del PH moderno que, al incorporar a estos proyectos espacios exteriores se desarrollan situaciones similares a las que veíamos en las veredas de nuestros barrios)
A partir de la identificación de las problemáticas y temas con los cuales trabajar en este tipo de proyectos, nos dimos cuenta que teníamos la oportunidad de ejercitarnos en interesantes temas arquitectónicos, tanto funcionales, como espaciales, en una escala posible.
Comenzamos a trabajar a partir de la definición de dos bloques simétricos. Estos se encuentran separados por un espacio central semipúblico, desde donde acceder a las diferentes casas en altura, las que están dispuestas en forma también simétrica en cada uno de los bloques ya nombrados. Pensamos en separar a los dos bloques del nivel de vereda, dando lugar así a una planta baja libre, que relacionaba visualmente al espacio publico de la calle con el espacio de pulmón de manzana.
Es decir, programáticamente y, a partir de las primeras decisiones tomadas, contábamos con un espacio de planta baja libre que concluía en el pulmón de manzana. Además habría en el proyecto un espacio central o patio a cielo abierto, con conexiones que permitirán ingresar a las diferentes casas en altura (en los dos bloques).
Veamos cada uno de los espacios específicamente y sus características.
Los espacios interiores de las unidades fueron pensados como lugares neutros, cuyas proporciones y límites permitan la máxima flexibilidad de armado de la planta y de su utilización según la necesidad. Se intenta lograr espacios tubo, con cualidades como: ventilación cruzada, gran contacto con el exterior contiguo inmediato y distante, la máxima iluminación natural, protección a los rayos solares directos en verano. Es por esto que los servicios de las unidades se agrupan en el eje central paralelo a las
medianeras laterales del terreno. De esta manera se logra liberar casi totalmente a las fachadas de aventanamientos de servicio, logrando máximo contacto con el exterior para las funciones de servido.
El espacio central, patio a cielo abierto de cuidadas proporciones, es un espacio importante en este proyecto, ya que, por un lado, es el lugar de encuentro casual de los vecinos del complejo y, para ser coherentes con esta apreciación justamente, todos los ambientes que dan a este patio son espacios servidos, como dormitorios, estares y ateliers. Por el otro, en el patio se resuelve la circulación vertical a través de un ascensor y una escalera que acompaña al usuario en el descubrimiento del patio
mismo, del edificio y también de los techos de las bajas casas vecinas.
La planta baja libre nos permite tener conciencia de los límites del terreno y proporciona una relación visual entre el espacio público de la calle y el espacio verde del centro de manzana, aportando, de esta manera, al bienestar ciudadano general.
La planta baja está definida como un espacio a partir de la existencia de sus límites, y también se da la posibilidad de que en ella se realicen actividades muy diferentes, como: guardacoches, entrada peatonal, hall del edificio, galería de arte, salón de reuniones y fiestas.
El sistema constructivo utilizado fue estudiado al detalle, para que, trabajándolo, llegara a dar solución a todas las problemáticas.
La definición del carácter de la fachada es consecuencia de una cantidad de incidencias y tiene como resultado una sucesión vertical de elementos horizontales que se perciben en los tres componentes definitorios: 1. un zócalo rehundido o fachada a nivel de la planta baja; 2. un plano de proporciones cuadradas que sobresale 80 cm por sobre la línea municipal y 3. un remate, producto del retranque de la ultima planta del edificio.
Como material estructural nos decidimos por el hormigón, ya que es el material mas utilizado en nuestro medio por economía y experiencia de uso. Al estudiarlo fuimos resolviendo el proyecto como si se tratara de construir una maqueta. La estructura define la imagen en este proyecto. Las losas son a la vista y hacen de cielorraso. Las vigas también a la vista definen las fachadas, tanto que, al terminar de llenar la ultima losa de hormigón ya se entiende la volumétrica final del edificio.
Las fachadas son el resultado de un trabajo racional para resolver todos los problemas existentes en esa capa del proyecto: en ese plano debían convivir vigas estructurales, aleros para la protección contra rayos solares directos en verano, ventanas, estructuras de soporte de unidades exteriores de aire acondicionado, lugares para vegetación en altura. Todos estos elementos fueron resueltos y sumados con una única estrategia de diseño, el trabajo de las continuidades y la solución a partir del
hormigón visto como material eterno de un lenguaje atemporal.
Cada componente tiene mas de un porqué. Por ejemplo, la piel de planchuela metálica en las fachadas principales resuelve la seguridad, le da lectura de totalidad al edificio, sirve de escalera de mantenimiento para las unidades exteriores de aire acondicionado, hace de parasol en verano y sirve como guía para enredaderas.
Todo lo descripto anteriormente, es parte del mensaje manifiesto que pretendemos transmitir en este tipo de obras, a través de un lenguaje arquitectónico con economía de recursos y de valor agregado.
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